Hoy estuve de paso por el Mercado Borbón y sus alrededores, y fui testigo del poder de los bastones y los gases lacrimógenos, como respuesta a la atención de las necesidades básicas de la gente que sobrevive con el comercio de bienes, ante las condiciones de pobreza que los obligan a vivir en la exclusión del bienestar material, que se pregona como sinónimo de bienestar. La situación de esta gente que tiene como rutina el correr calle abajo y calle arriba, avenida a avenida, se explica por la existencia de un problema integral de oportunidades para la toma de decisiones políticas, de oportunidades educativas y espirituales, de oportunidades para la empresa familiar, para la pequeña empresa ...Así con la pobreza a la vista la policía abrió fuego y cayó un herido a plena luz de la campaña electoral contra la inseguridad ciudadana, uno que de seguro había escuchado los discursos y propuestas de los candidatos a la Presidencia del PLN, el PUSC y el ML. Aquí y allá, en este cuadra y aquella unos y otros corrían, mientras otros trataban de aplicar la ley del ojo por ojo ... Y en verdad uno perdió un ojo, que de seguro será presentado como un victima más de la inseguridad ciudadana ...: "de los pobres que venden en la calle" .
Los escuché muchas veces en mis carreras calle abajo, e inclusive observé a quienes pedían paso en sus carros de lujo, gritando alterados y furiosos contra los vendedores, las tradicionales frases de agitadores, delincuentes ...Y aquí volví a repensar en lo dicho por Josué de Castro "Los pobres no duermen porque tienen hambre, y los ricos no duermen porque tienen miedo a los que tienen hambre. ¿Cómo podemos trabajar y lograr que todos duerman sin sobresaltos y que, aquellos que más tienen, aprendan a compartir el Pan y la Libertad, con los que menos tienen?".
Y así al final de mi carreras calle abajo, pude entrar en un centro comercial cercano a la Coca Cola, donde si se daban las condiciones de la Costa Rica prospera y segura para evitar delitos comunes contra la propiedad privada ... En su interior, de nuevo los gritos y la desesperanza de gente de diferentes estratos sociales, incluidos propietarios, quienes en medio del caos vociferaban las frases de campaña electoral de los citados y citadas, como soluciones para enfrentar el problema ... ¡Es que "la política es el arte de obtener el dinero de los ricos y el voto de los pobres con el pretexto de proteger a los unos de los otros"! (Anónimo).
Sin duda alguna, hoy más que nunca se hizo realidad la frase de Abrahan Lincoln, muerto por el temor de que le concediera el derecho de voto a los negros "Se puede engañar a algunos todo el tiempo y a todos algún tiempo, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo". También, hoy pude comprobar que la palabra progreso, tan comercializada electoralmente, como factor de seguridad ciudadana es falsa mientras existan personas infelices por su exclusión social. Y es que "Un estomago vacío, es un mal consejero." Albert Einstein.
Así las cosas, no es fácil explicar en un contexto de miedo y terror mediático contra los y la "delincuencia común", ¿cuáles son las causas del problema? Y si le agregamos el poder de arenga de quienes contaminan las luchas de los más pobres, al sacar de los roperos las amenazas comunistas y las influencias malignas de las mafias guerrilleras, terroristas, narcotraficantes, recursos provenientes de juegos de azar ... Alegando que todo es para proteger a la democracia, cuando ellos y ellas en determinados momentos han utilizado el arte de política electorera para obtener dineros de esas mismas procedencias, o cuando menos los han disimulado ... Azuzan el temor contra los pobladores de los barrios más pobres, la xenofobia y en fin llaman a la desconfianza generalizada, hacia quienes - en su mayoría - hacen grandes esfuerzos para combatir la pobreza con sus propias fuerzas y talentos.
Más sin embargo, al regreso a casa, los principales medios tan solo hablaban de agitadores y delincuentes, sin detenerse a explicar la realidad social, económica y cultural de toda esta gente, descalificada en su derecho al progreso, por aferrarse a la idea hacer lo que saben hacer: ser vendedores. Descalificada por negarse a ser ubicada en sectores donde es obvia la presencia y el dominio territorial de bandas de delincuentes probados: ¿Cómo se prueba la veracidad de la lucha contra la delincuencia, si los delincuentes probados son quienes determinan la existencia de áreas comerciales, paradas de buses y más ... mientras los vendedores ambulantes, pobres y honrados en su mayoría, son obligados a servirles como proveedores en sus dominios a esos delincuentes?
Es obvio que lo sucedido hoy 2 de diciembre del 2009, constituye otro nuevo llamado de atención al Gobierno Central y a las autoridades municipales de San José. La gran mayoría de los vendedores ambulantes perseguidos hoy, como delincuentes, viven una situación de desesperanza dramática. Entonces, se hacen necesarios esfuerzos superiores para que esa descalificación no se transforme en una manifestación cotidiana de lucha de calles, que bien puede transformarse en un movimiento social reivindicativo desde y con participación de los ciudadanos y ciudadanas que habitan los barios más pobres. Ellos y ellas, repito otra vez, son tan solo algunas de las voces de los más pobres: ¡Mano dura contra la pobreza debe ser el compromiso político para prevenir la inseguridad ciudadana!
Y es que lo escuchado en mis carreras calle abajo, al tenor de las consignas y proclamas electorales, no es casual. Estamos frente a una campaña, mediante el cual se induce y manipula la verdad acerca de la realidad social costarricense, para no reconocer explícitamente uno de los grandes lastres del capitalismo salvaje que vivimos: la inseguridad ciudadana provocada por las desigualdades e inseguridades de las mayorías. En esto la derecha de los Arias, Chinchilla, Guevara y Fishman tienen mucho que explicar, pero son expertos en ocultarle al pueblo lo que no han hecho, para justificar su razón y naturaleza en la política electoral: proteger los financistas de sus campañas (los más ricos).
En este contexto, es absolutamente necesario recuperar el Estado Solidario y ponerlo al servicio de todos los ciudadanos y ciudadanas, pero en especial de los sectores más pobres y vulnerables, para que la pobreza de lugar a las oportunidades de prosperidad para todos y todas. Paralelamente, y con mayor fuerza, se debe proclamar la guerra contra la pobreza, como bastión de la lucha contra la "delincuencia común".
"Grande es la coherencia, pero aún más grande la verdad, desde un punto de vista práctico, cuando se es consecuente siempre, sin dejar que el silencio venza la verdad".
Álvaro Araya Alpízar
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De ideales y realidades - El Pregón.org

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Dic 9 | alvaro araya. Hoy no ha sido el día más feliz para quienes desde las tribunas de las campañas electorales nos hablan de "mano firme contra la delincuencia" y "una Costa Rica prospera y...

















