Después de analizar los programas de Gobierno (1986-1990) presentados por Liberación y la Unidad, en cuanto a la Conservación de los Recursos Naturales y la Protección Ambiental se refiere, he de manifestar que los dos dejan mucho que desear y que en ninguno hay una claridad sobre la política a seguir en este sector. No obstante, es palpable que por lo menos en el papel, lo planteado por Liberación es más que coherente que lo expresado por la Unidad. Sin embargo, Unidad hace planteamientos más concretos que Liberación a favor de una política ambiental.
Liberación reconoce que el desarrollo agrícola va paralelo a la conservación de los recursos naturales; incluso hablan de la importancia del uso potencial de los suelos para lo cual impulsarían la zonificación del uso de la tierra.
Aunque no lo dicen claramente, reconocen que la ganadería extensiva ha sido una de las causas principales de la deforestación y por ello proponen la tecnificación de la explotación ganadera para evitar la roturación del bosque y evitar la potrerización del país. Además se plantea el fortalecimiento del Sistema de Áreas Silvestres ya que se les considera un capital para las presentes y futuras generaciones. Desde el punto de vista social se plantea el mejoramiento de las necesidades básicas de los costarricenses como una forma de mejorar la calidad de vida.
En este mismo marco se dice que el mantenimiento de la paz (apoyo a la neutralidad) es un requisito para el desarrollo y en consecuencia para fortalecer cualquier política ambiental. Como propuestas específicas se plantean: el promover un manejo adecuado de los recursos Nacionales (nótese que no los llaman naturales) tomando en cuenta valores económicos y sociales. Impulsar una Estrategia de Desarrollo que tome en cuenta los Recursos Naturales. Restringir (no dice prohibir) la importación de plaguicidas tóxicos prohibídos en otros países y promover su uso racional. Se plantea también un ahorro y uso eficiente de la energía derivada del petróleo y la búsqueda de fuentes alternativas. Se impulsarán los programas de conservación de suelos y la creación de bosques comerciales para incorporar la empresa privada al sector forestal. La participación ciudadana y comunal será fundamental para la conservación ambiental. Finalmente se especifica que la Dirección Forestal será quitada del MAG para pasar a un Ministerio de Energía, Minas y Recursos Naturales, como una forma de impulsar una planificación energética.
Por su parte La Unidad plantea en forma concreta pero sin profundizar lo siguiente: el establecimiento de un mecanismo de coordinación de la política ambiental, la formulación de un marco filosófico política para armonizar lo económico y social con el uso racional de los recursos naturales, mejorar el marco legal de la protección ambiental, establecer un eficiente sistema de información ambiental para ser usado en las labores de planificación, impulsar la participación de entidades públicas y privadas en la protección y el mejoramiento del ambiente. Luego se cita el problema del manejo de las tierras asociadas a las cuencas hidrográficas, ecosistemas agrícolas y explotación de la madera, el del control de agroquímicos, el de la basura, el del agua y su contaminación, el problema de la contaminación del aire y el ruido, y el problema de la contaminación de los alimentos. Pero ahí queda nada más. Sólo se citan y se dice el organismo sobre el que recaerá la responsabilidad de su control o manejo.
Específicamente se plantea la aceptación y el fortalecimiento del Sistema de Protección y Mejoramiento Ambiental (actualmente vigente), como un ente rector, integrador y coordinador de la política ambiental del país. Aunque aparte, la Unidad también plantea la búsqueda de fuentes energéticas alternas y su uso racional, así como la búsqueda de la paz mediante el respeto del principio de no intervención (en relación con Centroamérica).
Como se puede apreciar en ambos programas hay cosas buenas y aspectos que faltan. La verdad es que uno no sabe si realmente lo expuesto en los programas se cumpliría, toda vez que en los discursos de plazas públicas, televisados o impresos, no se ha tocado el tema ambiental. Si acaso sólo esporádicamente lo han hecho y en algunos sitios específicos. Por otra parte plantean cosas interesantes y (uno y otro) cuando han estado en el poder no lo han hecho.
Pareciera que en el campo ecológico seguiremos dando tumbos, al impulso de presiones, de corazonadas, a como se presenten las cosas o según el estado de ánimo de los gobernantes o de la amistad que se tenga con determinados ambientalistas del país. No se plantea una estrategia global y clara para encarar, con miras al siglo 21, el futuro ecológico de Costa Rica.
Los votantes deben valorar lo expuesto en los programas y votar por el que una vez en el poder se compromete a:
1. En lo económico: analizar el efecto de la deuda externa en los recursos naturales, reorientar préstamos a donaciones internacionales, revisar las políticas seguidas por el Sistema Bancario Nacional y compararlas con las que el BIO o el Banco Mundial tienen sobre los recursos naturales aprovechar la infraestructura existente, revisar presupuestos de entidades estatales a fin de evitar la burocracia en el sector ambiental.
2. En lo educativo: que el MEP sea realmente el ente rector de la política de educación ambiental del país (en todos los niveles de la población).
3. Tecnológico: Propiciar un marco jurídico propicio para prohibir la importación de tecnología obsoleta y contaminante.
4. Demográfico: buscar un equilibrio entre la población, la extensión del país y la capacidad de nuestros sistemas productivos.
5. Legal-administrativo: elevar a rango constitucional la protección ambiental, actualizar la Constitución, dictar un Código ambiental, ratificar tratados o convenciones internacionales sobre el ambiente, preparar juristas ambientales, separar la Procuraduría Agraria de la Ambiental, establecer un órgano rector de la política ambiental del país.
6. Político: redactar una Estrategia nacional de conservación que sea aceptada y respetada por las diferentes fuerzas políticas, crear una Comisión permanente de Asuntos Ambientales en la Asamblea Legislativa.
7. Agricultura e Industria: Mantener los sistemas agrícolas; propiciar una verdadera Reforma Agraria, propiciar el manejo integrado de plagas, coordinar con industrias el establecimiento de sistemas de descontaminación exigir estudios de impacto ambiental.
8. Energía: protección de cuencas hidrográficas, impulsar el uso de medios de transporte colectivos, de bajo cilindraje y de fuente alterna de energía.
9. Urbanismo: Ordenar el Área Metropolitana, evitar la migración campesina a las ciudades, dotar de áreas recreativas a las zonas urbanas.
10. Salud Pública: Prohibir el uso de plaguicidas o fármacos prohibidos en otros países, regular la contaminación de fábricas y vehículos, exigir a RECOPE disminuir la concentración de plomo en la gasolina, apoyar la campaña contra le fumado, etc. .
11. Se compromete a mantener de paz y nuestro sistema democrático, ya que protección ambiental no rima con regímenes totalitarios, de izquierda o derecha.
La conservación de nuestra herencia natural y del mejoramiento de la calidad de la vida no es sólo privilegio de un determinado partido político. Todos debemos participar en la conservación de los recursos naturales y del ambiente. Por ello, gane quien gane estaremos en la mejor disposición de colaborar para definir una verdadera política ambiental, de cara a las presentes y futuras generaciones de costarricenses.
Alexander Bonilla
Lea más en la columna de Alexander:
Ecología en Acción - El Pregón.org

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