reconocimiento o como don Eugenio Trejos y don José Merino en el Frente Amplio, de cuya sinceridad no dudo o proponiendo no votar, tal y como lo hicieron algunos verdaderos libertarios (no los liberticidas de don Otto Guevara que, por cierto, no son los únicos), como don Jorge Castillo Arias, viejo amigo del alma a quien respeto y saludo desde aquÃ, al igual que a otros compañeros que se reclaman de la tradición anarquista, pues no votar en protesta contra los mecanismos del régimen es tan legÃtimo como hacerlo,a `pesar de lo que digan los corifeos de este y cualquier otro régimen acerca de un presunto deber cÃvico de hacerlo.
A los que no van dedicadas nuestras reflexiones es hacia aquellos que se han consagrado a comprar votos y a quebrar conciencias, para obtener pÃrricas y liberticidas victorias en contra de la justicia social, la libertad y la dignidad de los seres humanos de carne y hueso.
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Los resultados electorales del pasado domingo 7 de febrero no contradicen, en modo alguno, las afirmaciones que hemos venido suscribiendo, desde hace mucho tiempo, en el sentido de que vivimos en medio de una dictadura indecente y corrupta hasta los tuétanos, tal y como afirmaba en dÃas pasados don Luis Alberto Monge, cuando daba su apoyo a don Ottón SolÃs y a la coalición impulsada por don Rolando Araya y don Walter Muñoz. Los hechos no hacen sino corroborar nuestras afirmaciones acerca de lo que está detrás de tal fiesta cÃvica y democrática (el neofascismo más hábilmente encubierto en todos los paÃses de la región, ya que ni siquiera está obligado a pronunciar su nombre). Para la prensa, propiedad de los empresarios del régimen, la
noticia del dÃa es que una mujer llegó a la presidencia, aunque en realidad la noticia es que los sectores dominantes demostraron que habÃan aumentado, con creces, su capacidad para quebrar voluntades y embobar a quienes, acuciados por su necesidades más elementales, cayeron en la trampa de creer que con una presidenta, impuesta por el régimen, van a estar mejor.
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La memoria histórica, al parecer inexistente entre los pueblos de la región, ya los hizo olvidar que Violeta Chamorro llegó a la presidencia de Nicaragua, allá por 1990, para vender hasta los rieles del ferrocarril y hundir a sus compatriotas en la mayor de las miserias y que doña Mireya
Moscoso, la viuda de Arnulfo Arias, al finalizar el siglo anterior, gobernó en Panamá para servir a un puñado de oligarcas cafetaleros como ella. Ni que decir, lo sucedido en el caso de Margaret Thatcher, la dama de hierro de Inglaterra, quien se encargó de encargó, allá por 1979, de quebrar la huelga de los mineros del carbón y propagar por el planeta la peste neoliberal con la decisiva colaboración del dictador chileno, de ingrata memoria, el general Augusto Pinochet, a quien visitó para tomar el té, durante la estadÃa forzosa del militar chileno en la capital británica, hace ya diez
años. Las damas, en todo caso, también tienen derecho a equivocarse, aunque en los casos citados no parece tratarse de errores, pero además lo cierto es que la gran mayorÃa de los presuntos caballeros en el poder no parecen haberlo hecho mejor que ellas ¿será que la voluntad destructiva y depredadora entre los seres humanos va mucho más allá de las cuestiones de
Desde luego que el espectáculo montado por los medios de comunicación, en especial los audiovisuales, con un guión que ya estaba escrito desde hace mucho tiempo atrás, revela la maestrÃa del totalitarismo tecnológico de la dictadura mediática para vender como democracia las expresiones más descaradas del autoritarismo y de la prepotencia de los yuppies (con
empresas encuestadoras y todo) y otros cortesanos neoliberales, quienes ahora pueden sonreÃr en sus guaridas, dada su habilidad para convencer a los más pobres para actuar en contra de sus intereses de clase y de la posibilidad de construir o reconstruir en nuestro paÃs, algo asà como una
democracia verdadera y no la grotesca caricatura en que se ha convertido. La era neoliberal del capitalismo delirante llegó para quedarse y fue ratificada (y santificada) con la decisiva contribución de quienes serán sus principales vÃctimas en el mediano y el largo plazo, un hecho que pareciera indicarnos que como se ha dicho, desde tiempo inmemoriales, no hay nada
nuevo bajo el sol...¿o s�.
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Rogelio Cedeño Castro
Lea más en la columna de Rogelio:
Libertarios y Liberticidas - El Pregón.org

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09 febrero | Rogelio Cedeño. Estas lÃneas van dedicadas a quienes se atrevieron, a lo largo de las últimas semanas, y durante las décadas recientes, a soñar con un mundo y una sociedad mejor,...

















